AMOR NACIDO EN OTOÑO

 



Esa Antía de largos silencios...

de miradas tan tiernas,

de lindos cabellos...

La que en su pecho abriga

un sueño de amor,

un viento que acaricia.

Una mezcla de ternura de niña

y madurez de mujer.

La que ríe y llora,

la que sueña sin querer...


La que no se da cuenta

de que la vida no es soñar.

La que encuentra dificultades

para admitir una realidad.

La que está acostumbrada

a pelear y luchar.

Y la que, quizá sin saberlo,

cree quererme sin dudar.

Pero todavía hay algo de niña en ella.

Algo que no quiere dejar de soñar.

Sobre hojas de color rojo,

amarillo, marrón y naranja,

andan mis pies descalzos.

Cada color

le brinda una calidez especial

a mi corazón.

Y algo vuelve a nacer dentro de mí...

La ilusión

de volver a amar.

Aún puedo sentir el fuego en mi pecho

cada vez que mis ojos

se pierden en los tuyos.

Tu amor ilumina

los rincones más melancólicos de mi alma.

No me sueltes... No me sueltes

hasta que el otoño culmine.

Eres el viento

que aviva mi fuego interno.

Consigues que todo lo que me rodea

tenga sentido.

¿Y si el otoño no termina?

Entonces...

tendremos que aprender

a vivir dentro de él.

**************

Sobre hojas de color rojo,

amarillo, marrón y naranja,

andan mis pies descalzos.

Cada color

le brinda una calidez especial

a mi corazón.

Y mientras camino,

algo vuelve a nacer dentro de mí...

La ilusión

de volver a amar.

Aún puedo sentir el fuego en mi pecho

cada vez que mis ojos

se pierden en los tuyos.

No sé qué sucede cuando me miras.

Es como si el mundo

guardara silencio

durante unos segundos.

Y entonces solo quedáramos tú y yo.


Tu amor logra iluminar

los rincones más melancólicos

de mi alma.

Donde antes había tristeza,

ahora encuentro luz.

Donde había silencio,

escucho tu voz.

Y donde pensé

que ya no podía volver a sentir...

apareces tú.

No me sueltes

hasta que el otoño culmine.

No me sueltes

cuando las hojas abandonen los árboles.

No me sueltes

cuando llegue el invierno.

Porque quizá tengo miedo

de volver a perder aquello

que apenas comienzo a encontrar.

Eres el viento

que aviva mi fuego interno.

El que consigue

que todo lo que me rodea

tenga sentido.

Quiero jugar al juego del amor.

Quiero arriesgarme contigo.

Quiero que nos tomemos de la mano

y saltemos juntos

al abismo de las pasiones.

Sin saber qué habrá abajo.

Sin saber dónde terminaremos.

Pero juntos.

Sé mis raíces

en esta tierra fértil.

Llena mis campos de miel.

Haz que florezca nuevamente mi alma.

Y si alguna parte de mí

todavía tiene miedo...

quédate.

Quédate hasta que desaparezca.

Porque quizá el amor

no consiste en dejar de tener miedo.

Quizá consiste

en encontrar a alguien

con quien merezca la pena

tenerlo.

***************

EL DESPERTAR Parte 2


Sobre hojas de color rojo,

amarillo, marrón y naranja,

andan mis pies descalzos.

Cada color

le brinda una calidez especial

a mi corazón.

Y mientras camino,

algo vuelve a nacer dentro de mí...

La ilusión

de volver a amar.

Aún puedo sentir el fuego en mi pecho

cada vez que mis ojos

se pierden en los tuyos.

No sé qué sucede cuando me miras.

Es como si el mundo

guardara silencio

durante unos segundos.

Y entonces solo quedáramos tú y yo.


Tu amor logra iluminar

los rincones más melancólicos

de mi alma.

Donde antes había tristeza,

ahora encuentro luz.

Donde había silencio,

escucho tu voz.

Y donde pensé

que ya no podía volver a sentir...

apareces tú.

No me sueltes

hasta que el otoño culmine.

No me sueltes

cuando las hojas abandonen los árboles.

No me sueltes

cuando llegue el invierno.

Porque quizá tengo miedo

de volver a perder aquello

que apenas comienzo a encontrar.

Eres el viento

que aviva mi fuego interno.

El que consigue

que todo lo que me rodea

tenga sentido.

Quiero jugar al juego del amor.

Quiero arriesgarme contigo.

Quiero que nos tomemos de la mano

y saltemos juntos

al abismo de las pasiones.

Sin saber qué habrá abajo.

Sin saber dónde terminaremos.

Pero juntos.

Sé mis raíces

en esta tierra fértil.

Llena mis campos de miel.

Haz que florezca nuevamente mi alma.

Y si alguna parte de mí

todavía tiene miedo...

quédate.

Quédate hasta que desaparezca.

Porque quizá el amor

no consiste en dejar de tener miedo.

Quizá consiste

en encontrar a alguien

con quien merezca la pena

tenerlo.

***************

EL DESEO Parte3


Antía…

Hay momentos en los que uno quisiera detener el tiempo.

No para vivir eternamente en ellos,

sino para comprender por qué, de pronto,

todo aquello que parecía lejano

se encuentra tan cerca.

Y eso me sucede contigo.


Miro tus ojos

y descubro preguntas que no te atreves a pronunciar.

Escucho tu silencio

y siento que, detrás de él,

hay un mundo entero esperando a ser descubierto.


¿Y si ese mundo que buscas

fuera también el tuyo?

¿Y si detrás de mis silencios

no hubiera más que una mujer

cansada de ser fuerte,

cansada de guardar sus deseos

en un rincón donde nadie pudiera encontrarlos?

No quiero seguir escondiéndome, Martiño.


Hay algo en ti

que me invita a dejar las puertas abiertas.

Algo que me hace sentir que puedo ser yo mismo,

sin tener que pedir perdón

por lo que siento.

Y eso…

eso me asusta tanto como me enamora.


No tengas miedo de tus propias palabras.

Yo no he venido a pedirte que cambies,

ni a borrar las huellas de tus pasos.


He venido porque, entre tantos caminos,

el mío parece encontrar descanso

cuando camina junto al tuyo.


Y si alguna vez la vida nos separa,

quiero que recuerdes algo:


No habrás sido un sueño

ni una estación pasajera.


Habrás sido esa mujer

que me enseñó a mirar el otoño

como si fuera la primera primavera.

Entonces, quédate.


No te pido promesas que nadie puede cumplir.

Ni palabras hermosas

que el tiempo pueda llevarse.


Quédate cuando mis dudas vuelvan.

Cuando no sepa explicarte

lo que mi corazón intenta decir.


Quédate cuando la alegría nos encuentre,

pero también cuando el mundo

parezca olvidarse de nosotros.


Porque yo no quiero amarte solamente

cuando todo sea fácil.


Quiero conocerte.

Quiero escucharte.

Quiero descubrir qué hay detrás de tus silencios,

igual que tú has intentado descubrir los míos.


Y quiero que, cuando me mires,

no veas solamente a la mujer que deseas…


sino también a la mujer que soy.

**********

LA ENTREGA Parte4

Antía…

Hay cosas que uno tarda toda una vida
en llegar a comprender.

Creemos que amar consiste en encontrar
a alguien que nos complete,
alguien capaz de llenar nuestros vacíos
y apartar de nosotros la tristeza.

Pero contigo he aprendido algo distinto.

No quiero que seas la respuesta a todas mis preguntas.
Ni quiero convertirme en la respuesta de las tuyas.

Quiero que podamos preguntarnos las cosas,
incluso aquellas que no sabemos resolver.

Quiero caminar contigo
sin pedirte que dejes de ser tú.

Y quiero que, cuando llegue el invierno,
todavía podamos reconocernos
bajo la lluvia y el silencio.

Eso es lo que siempre he querido,
aunque quizá no supiera expresarlo.

Durante mucho tiempo pensé
que amar era entregarlo todo,
olvidarme de mí
para que otra persona pudiera ser feliz.

Hoy sé que no quiero perderme en ti, Martiño.

Quiero encontrarme a tu lado.

Quiero que conozcas mis días buenos
y también esos días
en los que ni yo misma sé qué me sucede.

No necesito que siempre tengas una respuesta.
A veces bastará con que me escuches.

Y si alguna vez soy yo quien no comprende tus silencios,
enséñame a quedarme
sin pretender cambiarte.

Porque ahora sé
que no quiero huir cuando tenga miedo.

Quiero aprender a hablar contigo.

Entonces ven.

No porque yo pueda prometerte
que nunca volverás a sufrir.

Ni porque conozca el camino
que nos espera mañana.

Ven porque todavía tenemos mucho que descubrir,
porque hay palabras que aún no nos hemos dicho
y lugares en los que todavía no hemos estado.

Ven y caminemos.

Si el camino se vuelve difícil,
nos detendremos.

Si alguno de los dos se cansa,
aprenderemos a esperar.

Y si alguna vez no sabemos hacia dónde ir,
recordaremos por qué comenzamos.

No te ofrezco una vida perfecta, Antía.

Te ofrezco una vida compartida.

Entonces toma mi mano.
No para conducirme siempre,
sino para que podamos encontrarnos
cuando la noche nos confunda.

Quiero sentir el otoño bajo mis pies,
el olor de la tierra después de la lluvia
y el calor de tu cuerpo
cuando el frío llegue a nuestras puertas.

Quiero que haya días de risa,
tardes de silencio
y noches en las que baste una mirada
para saber que seguimos aquí.

Y cuando las hojas caigan,
cuando los árboles parezcan desnudos
y la vida nos muestre su lado más difícil,
quiero recordar este instante.

No porque todo fuera hermoso,
sino porque tuvimos el valor
de comenzar.

Dime, Antía…

¿Y cuando termine el otoño?

El otoño terminará.

Pero no aquello que nació en él.

¿Y qué nació?

Tú y yo.

Entonces quizá…
el otoño no fue solamente una estación.

Fue el lugar donde comenzó nuestra historia.

Amor nacido en otoño.

Y que todavía tiene mucho por vivir.

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@Joaquín Lourido

**********


Vídeo realizado y editado por J. Lourido (Bruma Sonora)

Comentarios

  1. El amor en otoño, el amor otoñal, no importa la edad ni donde, claro que si es en otoño es más cálido, más mantita y chimenea y esa copa de vino que entona. Un abrazo

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    1. Así es y el otoño es una estación que con sus colores también nos hace estar más nostalgicos y románticos. Gracias por tu apoyo, Ester,
      Un fuerte abrazo y feliz velada.

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En el fulgor del horizonte estoy naciendo y soy el día que llega para cuidarte. @Joaquín Lourido