Abrir el rostro…
siempre sincero,
para otro día…
Rozar las escaleras,
rumbo a la calle,
la lluvia tenue
sobre el abrigo…
Sobre la sonrisa…
la de los buenos días,
dichos con costumbre…
Dejar caer la mañana
sobre la tarde…
y la tarde
sobre la noche…
Y en penumbra…
rozar las escaleras…
una vez más…
Tenderse desnudo en la cama,
arropado… fundido en tu alma…
como si el tiempo callara,
como si amar no acabara…
Cerrar el rostro…
una y otra vez…
como antesala soñada
de seguir amándote…
@Joaquín Lourido

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En el fulgor del horizonte estoy naciendo y soy el día que llega para cuidarte. @Joaquín Lourido