ALQUIMIA Y CARICIAS







Cada vez que pienso en ti
mi vida se hace más fácil
te siento en cada brisa,
en cada latido y cuando llegas
el sólo mirarte,  
ya entra sin permiso a mi alma...
Pidi Tabares

Es que ya sabes amor
que el alma es el destello violeta
cual eco de una escarcha fresca, princesa.
La luz irradia nuestros corazones,
el crepúsculo y el principio que aviva la ternura,
la magia que despiertas con cada mirada
y nos abrigamos cada día
como una epístola ardiente...

Joaquín Lourido

Esa luz creció en mi, 
cuando te sentí por vez primera.
Donde el escucharte 
mi mundo se estremece,
Y negar mis sentimientos
de amor hacia ti, 
es como morir en vida...
Pidi Tabares

Los sentimientos son como son;
más si encontramos nuestro equilibrio,
nuestra fuerza de amor,
nuestro caudal de geografías tatuadas,
nuestra entrega será cada vez una comunión
del silencio contemplativo...
Puedes sacrificar tu vida,
puedes morir de amor...
Pero deseo que sepas
que yo también te amo en cada palabra,
en cada gesto corporal,
en cada susurro como caricia.
En cada instante que estoy contigo.

Joaquín Lourido

Gracias por ser parte de mi mundo,
donde con tus hechos de palabras
exquisitas, hacen que mi ser
aflore más sus fragancias y 
sea gratificante este amor de dos.
Donde nuestro caminar es sólo,
dar y dar...

Pidi Tabares

Las palabras son 
la primera puerta de entrada,
Las palabras y los versos
pueden ser solo una lengua.
No importa la forma,
ni tampoco esa realeza 
que muchas personas utilizan.
Lo que de verdad genera
y alimenta el alma es el silencio,
fijando nuestras miradas
como lenguaje de caricias y besos
entrelazando piel con piel.

Joaquín Lourido

Amor infinito
sabes que mi ser
ya te pertenece y cada vez
que das sorpresas a mi vida.
Ya el sólo hecho de encontrar,
tu amor en mi.
Es la gracia divina de dos 
mundos en uno.
Gracias por existir y estar
en este mundo, donde el amor
es tan poco valorado...

Pidi Tabares

Puede que muchos no lo valoren...
Más nosotros somos únicos y diferentes,
Por eso versamos al amor,
a ese verbo tan polisémico,
a la delicia de vivir y verse,
a sentir la distancia y la ausencia,
de un amor palpable.
Ser arena en el mar de tu boca
y el puerto en que desemboca.
Acunar el alma 
con aplomo interno. 
Sucumbir en su fruta jugosa
y coronar tu primavera regalándote una rosa.

Joaquín Lourido

© Pidi Tabares & Quino 2016
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