RE-MOLINANDO








Al 
abrigo 
de una musa, 
abrazamos 
nuestras ideas 
recién preñadas. 
No 
importan que sean 
-viles o gratas-. 
Pero si…
Que broten 
con mimo y ecos
al son pendular 
de
unas olas, 
que borbotean
con las rocas
y 
se disuelven 
en huellas de arena 
como brisa crepuscular.

Quino© 09/09/2014
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