SUTILEZA Y GEMIDOS (Capítulo V y último)







Imagen de la red

Fífi, y Jonatan deciden que deben volver a su galaxia. Pero Lázaro desconfía de Jonatan.  Y simplemente le pregunta:
- Puedo ir con vosotros?
- Si eres capaza de luchar, por supuesto.
- Creo que sí, Jonatan.
- Pues no esperemos más.
Cuando inician el despegue en uno de sus platillos volantes. Lázaro llamó a Fifí mientras Jonatan conducía hacia la galaxia. Y le murmura que cree que no es su hermano. Que le parece que está suplantando a otro.  Entonces Fifí se acercó a Jonatan y le hizo una simple pregunta:
- Si tenemos que combatir, con qué tipo de arma lo hacemos?
- No te preocupes, hermana. Ya lo sabes con la cimitarra…
Fifí, no sale de su asombro y se da cuenta que en su tatuaje no había tal arma sino una lanza. Estaba segura que no era Jonatan. Pero como podía probarlo?
Se las ingenió con Lázaro. Me da la impresiión que este es Policarpio. Ya verás, sólo tenemos que hacer una lanza –aunque sea de papel- si es así, les temen simplemente con verlas. Se pusieron manos a la obra. Terminan de hacer su labor y cuando menos lo pensaba el falso Jonatan –tiene ante si la lanza- . De repente cambió su talante, la cara se coloreaba de azul y esto demostraba que en realidad era Policarpio que había usurpado el cuerpo de Jonatan. Temeroso, Policarpio ante la situación decide luchar ante los dos y Fifí muy inteligente, le dice a Lázaro: Dime algo fuerte de amor, como sólo tu sabes poeta. Ellos son odiosos y les temen a todo tipo de caricias. Lázaro, mientras tanto con su lanza de papel no deja que le toque Policarpio y de su boca, pronuncia unos versos a Fifí (mientras se colocaban en una burbuja transparente y que con los rayos solares adquiría más intensidad y cegaba a Policarpio:


Apareciste etereamente
sobre los techos quebradizos
de la esencia,
vienes de donde los papeles
señalan agua;
Saliste de mis sueños;
de allí vienes
llegaste a mi con una
transfusión de carne y hueso,
tocando mi alma inexplicable.
Amaneció en mi atardecer
antes de ti, me marchito,
tu magia me permite
atreverme al deseo…
Trenzarme de ti
en el borde de lo insólito
adherido al yugo suave de tus pies.
Perdido en el semblante de tu luz.
Y ahora bebo de tus pecados
hasta no quedar sobrio.

Fifí no se resiste ante esta trova y de una manera lujuriosa sus cuerpos ardientes y desosos se manifiestan en todas las posiciones habidas y por haber tanto del Camasutra como del Tantra- .
Policarpio ante ello se va deshaciendo hasta quedar en cenizas formando parte del polvo que allí residía. Los dos seguían en estado de embriaguez lozana y seguían hasta que en un instante, oyeron una voz que les decía:
- Benditas las personas que hacen el amor porque de ellos serán las galaxias, los cuatro elementos, el infinito, el universo y hasta lo más cósmico.
La burbuja se rompe –como si volviesen a nacer- y juntos empiezan una nueva vida, sin saber lo que realmente les pasó.


MORALEJA:  Quien piensa por si mismo, quien comparte su amor, quien es compatible con los demás, quien ama a su prójimo y confía para abrir las puertas del amor; siempre alcanzará una vida en esencia pura, viva y estelar –por muy pocos años que viva- practicando el amor y no la guerra.




Quino©
Derechos Reservados