CREPÚSCULO







Todo acaba …
Todo empieza…
Como eclipse
de un crepúsculo
donde la noche y el día se cruza,
la nostalgia y la alegría
se trenzan.

Todo pasa…
Todo se olvida…
Como
la luna al sol
precede su turno.
El recuerdo
queda en el rayo dormido,
mecido
por el pálido
reclamo del pánico
que dulce descansa
en un tiempo vulnerable…

Todo cambia…
Muere o nace
de
la brasa
que un día despierta
entre cenizas
surge
la sorpresa,
una lágrima
rojiza o una sonrisa
que
todo lo alterna…
Abrirá
su puerta
a la luz de un alba
que vestirá
de violeta…

Noche
y día de enigma
se han de preñar,
reencarnando
sueños por soñar;
misterios  aljofares
por conquistar,
causalidades
para amar y cosechar…

Solo
al despertar
con el rocío en tu rostro
sentirás
que existes y sientes…
Como  brisa
que no vemos;
pero la notamos.
Son latidos y destellos
de fascinantes emociones.


Quino ©
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