INSTINTOS






Cuando un pájaro
está en su nido
y vuela en su ensoñación
dinamizada,
porteando en su pico
alimento
a sus crías.
Es como la lluvia
que acaricia
y baña tu piel
como flor de brisa
y envolvente viento,
colmando mis fantasías.
Enciendes 
mi instinto básico;
invitándome
al laberinto ardiente
que como reclamo
del trinar
de un ruiseñor
levitas y proyectas
el prisma de gemidos;
diluidos en lluvia
mojando cuerpo y alma.


Quino © 28/04/2014
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