SANGRE LLAMEANTE







Nos junta el resplandor
en esta hoguera
que tu espejo
transparente
dora y ciega;
y en lenguas diversas
devora una viña
mustia lisonjera.

Astros
de velocísima carrera
resbalan por tus ojos
y me exploran
todo tu ser
en savia tentadora,
el corazón
que consumido espera.

Amada sin secreto
tan cercana,
veo íntima
y abierta
en un ocaso
de la tarde noche
aún resplandecía
con pericia.

¡¡ Tu sangre llameante !!

Bajo
limpio raso;
hago vástago de mi amor
que gana
oro para la sed
en que me abraso.




Quino ©
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