Cuando el corazón pende de un alambre







Miras hacia las estanterías llenas de libros, 
hacia ese rincón con cajas llenas de recuerdos de otras vidas , 
de sentimientos pasados...
Los armarios llenos de ropa, las cuentas del banco con dinero, 
el teléfono con docenas de contactos, 
la cabeza llena de ideas prescindibles...
Piensas en los argumentos de tu felicidad 
y empiezas a ser consciente de que la exiges con un fusil de mira telescópica cargada 
con postas lo verás, cuando en realidad, 
lo mejor es sentarse  tranquilo al borde del camino, 
con unos vaqueros y una camiseta y la certeza de que será la sed
quien marcará nuestra hora de beber.
El amor vivido y sentido no está tampoco en las cosas del cajón...
... no vestido, pondré mi corazón en un alambre,
porque promesa es lo que quieres que no corte;
y a quién le importa
si mis pupilas pasan hambre
para no ver tus ojos de desierto?

Que tu revolución salte la zanja entre tu supervivencia y tu vida,
que lo haga aunque que corran peligro tu alma y tus costillas.
Que tu revolución no luche por principios que no son los tuyos.
Que permanezca en ti siempre y no cambie aunque marches lejos,
aunque vayas a otras guerras... aunque ignores lo que tienes... 

Julieta

Puedo ir a otras guerras,
estar en la distancia luchando con dragones,
espadas, cimitarras,  guerreros…
entrar en otros cuerpos,
ser el hombre invisible.
¡¡ Verte cada día !!
siempre conmigo acercando tus labios
a los míos, tu pausado respirar…
Tu toque de ternura
sabiéndome ansioso por tus besos,
sentir tu cuerpo y alma nuestros besos melosos …
Nuestras bocas unidas un festival de emociones,
pasión y lozanía.
Tu lengua con destreza deslizabas
encontrando un buen ritmo con la mía...
que bailaban con el son de la lujuria y la alegría.
Oh, Dios que recuerdos tan reales
¡¡Cómo me solías besar!!
sentir nuestros rostros tan calientes,
tu boca maestra en mis labios…
… en mis orejas que hacía erizar con sensaciones
y con irreverencia esos momentos
en que con amor y recelo,
me besabas todo el cuerpo.
De repente tus besos ya rodeaban mi ombligo…
¡¡cómo llegabas con destreza
donde se une lo real con la gloria!!
Vulnerable ante ti, revivo esa forma de besar
para afrontar el campo de batalla
con viveza y fortaleza.
No pido sirenas, ni santas, ni coquetas;
sólo quiero vivir esos instantes
encerrados en la intimidad de tus caprichos…
… gozándonos de esa magia hechicera;
de cómo nos besábamos,
si pudiera quedarme en el pasado
no dudaría en paralizar esos días divinos…
¿Es qué no te das cuenta que eres la única mujer de mi vida?
que con delicia y maestría aprendiste como besarme
y por ello convertiré el desierto
en un oasis de armonía.

Romeo

Quino ©
Derechos Reservados.

Imagen de la red.


Comentarios

  1. Pero que texto tan bello, Joaquín!
    Me sugiere que a veces ese pasado tan lleno de recuerdos donde el amor es protagonista, volver la vista atrás y recrearse en esos momentos vuelve el amor a insuflar vida al corazón.
    Gracias por esta grata y sugestiva lectura, amigo.

    Besos.)

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    Respuestas
    1. Gracias a ti por leerme e interpretar muy bien lo que suelo escribir.
      La verdad es que con esto de los comentario google nos dejó a cada uno patidifuso. Pero bueno seguiremos viéndonos.

      Besiños.

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  2. Qué belleza de composición Joaquín. Sublime querido amigo, mi enhorabuena por tan excelsa obra!!!
    He estado algo ausente porque he estado otra vez de mudanza y encontrarme con tan bellas letras ha sido una maravillosa forma de volver a leerte!!!
    Que tengas un muy buen comienzo de semana querido amigo.
    Un fuerte abrazo.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, Marina por leerme y seguirme en cda una de mis obras. Gracias por saber estar y ser.

      Un fuerte y cálido abrazo y que la mudanza ya no sea tan perentoria...

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