BITÁCORA DE MEMORIA | Entrada II — LAS CARTAS QUE NUNCA LLEGARON

 


Hay palabras que escribimos pensando que algún día encontrarán su destino. Otras permanecen esperando, convertidas en memoria.

Las cartas que nunca llegaron es la segunda rama de Bitácora de Memoria.


Abrí un cajón

que llevaba años

cerrado.

No buscaba nada.

Solo aparté

el polvo del tiempo.

Entonces aparecieron

unas cartas

dobladas con cuidado,

como si todavía

esperaran

a alguien.


Nunca pregunté

por qué no salieron.

Solo entendí

que seguían

esperando.


**Las cartas...

que nunca llegaron...**

No conocían

ninguna dirección.

Solo el camino

hasta la memoria.

Y comprendí

que algunas palabras

no nacen

para ser enviadas,

sino

para permanecer.


La tinta

había perdido

su brillo.

Pero el silencio

seguía escribiendo

entre los pliegues.

Hay cosas

que envejecen.

Y otras

que aprenden

a quedarse.


Quizá

todo viaje

empieza

mucho después

del primer paso.

Quizá

toda carta

encuentra

a quien la espera,

aunque nunca

abandone

el cajón.


**Las cartas...

que nunca llegaron...**

Hoy ya no necesito

abrirlas.

Basta con saber

que existieron.

Porque algunas palabras

no buscan

un destino.

Buscan

un tiempo.


Volví a guardarlas.

Esta vez

sin tristeza.

Como quien deja

una luz encendida

antes de marcharse.

@Joaquín Lourido




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