DESDE ESTA MUERTE, REVIVO | La canción para quienes aprendieron a vivir después de perderlo todo

 



Ahora ya no recuerdo el día

en que dejé de esperar tu voz.

Ni el instante en que aquel incendio

se volvió ceniza entre los dos.


No recuerdo cuándo el deseo

se rindió bajo la melancolía,

ni cuándo el amor que me habitaba

se convirtió en sombra de sí mismo.


Ya no sé cuándo dejé de buscarte

en los caminos del ocaso,

en los labios del acaso,

en las palabras de los cuerdos.


Y quise arrancarte de mí,

como quien arranca una raíz.

Pero tu nombre sigue vivo

donde la noche quiere dormir.


Y quise perderte en el mar,

dejarte lejos, dejarte atrás.

Pero vuelves siempre en el silencio,

como una vieja canción.


Te deseé muerta.

Y te supe viva,

fuerte, lejana,

inalcanzable todavía.


Sentí pena por mi corazón yerto,

por los jardines que quedaron abiertos,

por las promesas que el invierno

cubrió con su escarcha lenta.


Quise huir de mí mismo,

terminar este luto infinito.

Recuperar la paz perdida,

volver a sentirme vivo.


Y quise arrancarte de mí,

como quien arranca una raíz.

Pero tu nombre sigue vivo

donde la noche quiere dormir.


Y quise perderte en el mar,

dejarte lejos, dejarte atrás.

Pero vuelves siempre en el silencio,

como una vieja canción.


Puse tu nombre en otros labios,

en otros cuerpos, en otros abrazos.

Busqué mis sueños olvidados

entre cajones cerrados.


Quise empezar de nuevo.

Quise volver a creer.

Quise salvar lo que quedaba

de aquel hombre que fui ayer.


Y ahora comprendo al fin,

que no se trata de olvidar.

Las heridas que nos hicieron

también nos enseñan a caminar.


Si alguna vez morí por dentro,

si alguna vez dejé de sentir,

hoy levanto la mirada al cielo...


Y revivo.

Y revivo.

Desde esta muerte,

vuelvo a vivir.

@jOAQUÍN LOURIDO


Vídeo realizado y editado por Joaquín Lourido

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