En la brisa de la tarde te encontré,
paso lento, sombras al caer,
tu mirada parecía entender
todo aquello que no supe ver.
Un silencio que hablaba por los dos,
una forma distinta de sentir,
como si el mundo al fin se detuviera
justo cuando te acercaste a mí.
Y aunque quise no dejarme llevar,
ya no supe cómo regresar…
Y tu voz, como un río, me envuelve,
va llevando mis dudas tan lejos,
en cada nota, en cada latido,
me quedo en ti… sin hacer ruido
Las calles guardan pasos que inventé,
la luna escribe sobre mi piel,
cada noche me empuja a entender
que sin ti no sé bien quién seré.
Y me pierdo intentando fingir
que esto no me atraviesa la piel,
pero todo en mí vuelve a tu nombre
aunque intente no volver a caer.
Y aunque diga que puedo escapar,
hay algo en mí que no quiere soltar…
Y tu voz, como un río, me arrastra,
rompe el miedo que quise esconder,
en cada nota, en cada latido,
me pierdo en ti… sin saber volver.
Si el tiempo rompe lo que construí,
si el destino decide por mí,
aunque duela entender la verdad,
yo te elijo una vez más.
Aunque todo se vuelva a apagar,
aunque el miedo me intente frenar,
hay un fuego que no sabe mentir…
y siempre me lleva hacia ti.
Y tu voz, como un río, me rompe,
me desarma y me deja caer,
en cada nota, en cada latido,
ya no soy yo… si no es contigo.
Y tu voz, como un río, me nombra,
me atraviesa y me hace entender,
que perderme no es perder el camino…
si al final siempre vuelvo a tu piel.
En la brisa de la tarde entendí…
que quedarme en ti…
también es vivir.
@Joaquín Lourido
Hay canciones que no se escuchan… se sienten.
ResponderEliminar“Como un río” es una historia de esas que te cambian sin avisar.
Una voz, un momento, y ya no vuelves a ser el mismo.
Si alguna vez te pasó… esta canción es para ti.