No crucé una frontera.
Crucé el hambre.
Crucé el miedo.
Crucé lo que tú nunca tendrás que cruzar.
Me llamas ilegal
mientras limpias tu casa,
mientras recoges tu comida,
mientras cuido a tus viejos.
cuando soy invisible,
pero me ves perfecto
cuando necesitas mis manos.
No me das papeles
pero me das horarios imposibles.
No me das derechos
pero me das miedo.
Trabajo sin voz,
sin queja,
sin mañana,
y aún así dices
que vengo a quitarte algo.
No soy ilegal.
No soy ilegal.
No soy ilegal.
Ilegal es el salario.
Ilegal es el silencio.
Ilegal es usar mi cuerpo
y luego llamarme problema.
Primero me explotas.
Después me señalas.
Me conviertes en estadística,
en amenaza,
en discurso de campaña.
No me temes por quien soy.
Me temes
porque existo
y no me parezco a ti.
No confundas regularizar
con regalar.
Eso lo sabes.
Confundes a propósito
porque el miedo vota
y yo no.
Me llamaron hereje.
Me llamaron moro.
Me llamaron sudaca.
Me llamaron ilegal.
Siempre hay un nombre nuevo
para el mismo desprecio.
Siempre hay un pobre
al que culpar
para que el rico duerma tranquilo.
No soy ilegal.
Ilegal es que me necesites
y me odies.
Ilegal es que me uses
y me niegues.
No soy ilegal.
Soy persona.
Y eso
es lo que no soportas.
No vine a ganar nada.
Vine a vivir.
Si eso te parece un crimen,
mírate bien.
El problema
no soy yo.
@Joaquín Lourido

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En el fulgor del horizonte estoy naciendo y soy el día que llega para cuidarte. @Joaquín Lourido