Hay estrellas

 




Hay estrellas

que parecen no iluminar nada

y sin embargo sostienen el mundo.


Brillan sin hacer ruido,

como todo lo que es verdadero.


Son paisajes que guardamos en los sueños,

horizontes que nos llaman

sin necesidad de ser tocados.


Las miramos

como se mira a lo imposible,

y algo en nosotros comprende

que existir también es contemplar.


Llegan como letras de una partitura

que el tiempo aprende a descifrar:

vientos de primavera

bailando de nuevo a todo gas,

desatando olas,

abrazando ramas en flor.


¡Qué almas tan vivas e intensas!


Nada se pierde en su paso.

Todo cambia de forma:

la emoción se vuelve vuelo,

el beso se hace nube,

la espera se convierte en camino.


Nosotros navegamos entre bullicios y silencios,

creyendo avanzar

cuando en verdad giramos

dentro de la misma corriente.


No bajan de ese cielo

ni de los instantes infinitos.

Simplemente permanecen,

como permanece la energía

que nunca se agota

y siempre regresa distinta.


Y allí nos esperan,

no para detenernos,

sino para recordarnos

que vivir

es seguir transformándonos.


@Joaquín Lourido

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